diumenge, 15 de novembre del 2009

Atajo a la locura


Cauco Masaneiro lo tuvo todo; una mujer espléndida, una hija preciosa, gozaba de salud y, a parte de un buen trabajo, dinero a raudales. Su personalidad era única; ingenuo, orgulloso, con sentido del humor y de conocimientos misteriosos. Además, desprendía felicidad, deleitaba a su esposa con detalles de romántico galán -que no empalagosos-, mimaba a su hija con el cariño más puro y la miraba con una ternura en los ojos casi enajenada. Encima, a sus amigos los impregnaba de ácidos e ingenioso piropos siempre que se le brindaba la ocasión. En definitiva, había creado una alegre atmósfera tanto en casa como en el trabajo comparables a las grandes películas de utópico final feliz.
No en vano, para Cauco Masaneiro, su historia daría un giro de 180º que le llevarían a situaciones insostenibles. Pues como se muestra en la fotografía acabó solo, hundido en la tristeza y deambulando las calles que, tiempo ha, le respetaban. Ahora, oculta su rostro. No se atreve siquiera a mirarse en el reflejo, a mostrarse ante el mundo, ni a fijarse en quienes le rodean.

PD: La fotografía es de Carlos Cazalis(México) para Corbis. Quien triunfó en la categoría Historias con esta imagen de un sin techo en la ciudad de San Pablo, Brasil.

3 comentaris:

Marta, Helena, Sandra i Berta ha dit...

Tu forma de redactar hace el texto más bonito. Genial.

Pío Vergés ha dit...

Gracias Marta. Mírate mi comentario del telefonillo sin cables, que pronto estarás blogueando desde tu propio teléfono móvil;)

Helena Novellas ha dit...

Pío, m'encanta com redactes. El text és curtet però la descripció de l'escena està ben detallada i el vocabulari que has utilitzat també està molt bé!